Entender y utilizar las operaciones con CFDs

El CFD, por Contrato por Diferencia, es un instrumento financiero derivado cuyas ganancias se basan en una diferencia. Más precisamente sobre la diferencia de precio de un activo subyacente entre el momento de su venta y el momento de su ejecución… Descubra cómo funciona realmente el CFD…

El principio de la negociación de CFDs

El CFD implica un contrato entre un operador y su corredor. Uno compra mientras el otro vende. Es la adquirente quien soporta o se embolsa la diferencia entre el coste del activo entre el momento en que se vende y el momento en que se ejecuta el contrato. El vendedor gana la apuesta en caso de una diferencia negativa.

Concretamente, el operador tiene la posibilidad de obtener un beneficio indexado a la variación del precio de un activo subyacente (puede ser una acción, un índice bursátil, una divisa o una materia prima).

Es responsabilidad del operador determinar la hora de apertura de un contrato CFD. Por lo tanto, no hay una fecha de vencimiento fija, excepto en el caso de que la negociación se refiera a un contrato futuro asociado a una fecha de vencimiento específica. En términos generales, el comerciante decide el cierre del contrato: la ganancia o pérdida se conoce entonces calculando el precio entre el precio de apertura y el de cierre.

cfds

Las ventajas de operar con CFDs

Debido a las especificidades del CFD, el operador puede especular sobre el precio de una acción sin tener que adquirirla. Como resultado, es un sistema de comercio que es accesible para todos y que es rápido de ejecutar. Además, no es necesario que las transacciones pasen por un intermediario (un corredor de bolsa o un banco). Además, el comerciante puede obtener beneficios incluso si el valor de los activos disminuye. En la medida en que el comercio se basa en los márgenes, se puede controlar el vínculo “riesgo-rendimiento”.

Al operar con CFDs, el operador no tiene que invertir en las acciones que le interesan. Sin embargo, debe pagar un anticipo o un margen para cubrir cualquier pérdida. El importe corresponde a una proporción del valor total del CFD. Los costes son más bajos que si se trata directamente en los activos fijos.

Capacidad para tomar una posición corta

En la negociación tradicional (no a través de Internet, sino a través de los canales tradicionales), tomar una posición corta es bastante complicado, ya que no todos los corredores ofrecen ventas en corto. Este no es el caso de los CFDs. Gracias a este contrato, es muy posible posicionarse en un plazo corto. Cada comerciante puede entonces especular de acuerdo a sus necesidades. Para empezar a operar con CFDs, le aconsejamos que utilice un corredor como Plus500 con su amplia gama de contratos.